martes, 26 de agosto de 2014

RESEÑA: "Final Fantasy V"



Año: 1992 (2002 en Europa, siempre tarde)

Argumento central: El mundo está protegido por cuatro cristales (de tierra, de agua, de fuego y de aire) que parecen quebrarse poco a poco por el abuso que hacen los humanos de él. Los cuatro protagonistas -en un principio: Butz, Lenna, Galuf y Laris (nombres que, cómo no, tienen que sonar épicos) - se van encontrando (uno desmayado en un meteorito, otra es jefa de los piratas, etc) y les es revelado que son los que han de evitar que los cristales se rompan (en inglés usaban -shatter-, así que supongo que está bien dicho) porque entonces un tipo mu' malo, llamado Exdeath (que, hasta donde veo, se traduciría como "Fuera de la muerte ¿?) reviviría y se cargaría el planeta.

Después de una maraña de recorridos, viajes en Chocobos y dragones, los protas no consiguen evitar que se rompan todos los cristales, pues, misteriosamente, hay algunos en el propio planeta (poseídos) que los van destruyendo a caso hecho (porque si no es que el juego terminaría en 20 minutos). Este punto de los poseídos me gustó bastante, sobre todo porque hasta que no aparecen, la trama es muy, pero que muy trillada y sosa (Están todo el rato: ¡sí, protegeremos los cristales a como dé lugar!) Lo que me hace pensar que quizás el juego era para un público más de los 10 a 15 años (aunque, como vi por internet, es el estilo del director, que, justamente, fue cambiado para el FF6 hacia arriba, dando a la saga un tono más serio luego. Es lo que veo por encima, puesto que he jugado solo a tres de los catorce que hay).

En fin, que el malo malísimo revive y, sin poder evitarlo los protas, se carga haciendo uso del -Vacío- a medio planeta (lo que me recordó a FF6, pues pasa también justo a la mitad, aunque de forma MUCHO más drástica). En el proceso se han juntado dos mundos (no os lo cuestionéis porque es un rollo patatero). Aquí es cuando la cosa se pone medio seria y los personajes se deciden a vencerlo sin importar qué les pase. Y así te tiras un largo rato quitando el sello a objetos sagrados y Espers que te ayuden (aunque yo a los Espers en el FF no les hice caso).

Y para terminar, tras cargarte a Exdeath y a Neo-Exdeath (este último fue una de las batallas en las que más me he podido estresar en mi vida) viene una escena maravillosa (fuera tono irónico) en el que los protas, navegando en un espacio estrellado, ven cómo los cristales se recuperan (aunque el Vacío nunca deja de existir, queda como encerrado ¿?) y el mundo vuelve a la normalidad. Sobre todo en este punto me di cuenta del público que se esperaba para el juego. Un final feliz al completo (aunque realista en el sentido de que el -Vacío-, la oscuridad, el mal, no se acaba) diferente al de FF6 que...(bueno, si el que lea esto lo ha jugado, me entenderá)

Sistema de Batalla-> Hermoso, simplemente hermoso. La división en trabajos (Caballero, Mago blanco - o negro, rojo y hasta azul-, Cantante, Domador, Bailarín, Hechicero del tiempo, Luchador de boxeo, y los típicos: Ladrón, Dragoon, Ninja) es algo que me ha mantenido enganchado todo el juego. Un aplauso por ello.

JUGABILIDAD: 10++

GRÁFICOS: 9 (Podrían haber puesto a las personas en un tamaño más grande, como aparecían en batalla. Pero, por lo demás, para la SNES está genial)

MÚSICA: 10 (Nada que objetar al maestro Nobuo Uematsu. El tema de batalla normal es genialísimo, y el del -Nuevo Mundo- ya es uno de los mejores OST de la historia para mí. Dejo enlaces al final)

HISTORIA: 7

PERSONAJES: 8 (Poco memorables, excepto por Lenna y la sorpresiva Cara que toma un papel muy importante al final, siendo introducida por recuerdos antes. Lo que sí hay que destacar es la cantidad de situaciones cómicas que viven los personajes, eso le da bastante chicha al juego)

CALIFICACIÓN SUBJETIVA FINAL:

 8.8+ / 10




ENLACES:

Mis tres OST favoritos del juego:

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